Trabas al aprendizaje

TRABAS AL APRENDIZAJE

Piense cuánto más sencillas serían las cosas si se tomaran las temporarias dificultades en el estudio, a las que se suele denominar "problemas de aprendizaje" y que tanto preocupan a los mayores, como algo natural, algo propio en la vida del estudiante. Todos alguna vez hemos evidenciado mal genio, flaquezas en nuestro desempeño ya sea escolar o profesional y la mayoría las hemos superado sin medicación pesada como la que se viene utilizando en la actualidad. 

La competencia mal concebida está causando estragos. Sume a los padres en preocupación y desconsuelo. Y a los hijos, en tensión improductiva. No estaría de más cuestionar la manera elegida de resolver estos escollos. 

Por lo general, cuando un estudiante muestra un rendimiento pobre, se pone toda la atención en él sin medir las características del entorno y sus posibles efectos dañinos. Si ante estos casos lamentablemente tan frecuentes, se les da medicación, esto debe considerarse como una muestra de imprudencia profesional. Y la prudencia del padre consiste en pensarlo dos veces, consultar a otros especialistas antes de ingresar drogas en el joven organismo de su hijo, transimitiéndole de alguna manera que los problemas humanos se resuelven con remedios.  Muchos chicos elevan su rendimiento con solo ubicarlos en un lugar silencioso, permitiéndoles dedicarse a algún hobbie o deporte antes de abocarse a la tarea; o permitiéndoles que realicen sus tareas en el momento que indiquen sus biorritmos (y no en el momento que indique la costumbre familiar o la voz de mando de la familia). Y este horario mágico puede ser tarde en la noche.

Definitivamente en algunos hogares se le pone trabas al aprendizaje. (¿Será el mío uno de ellos)  **Regístrese hoy al BiblioLab; Entérese de pautas a lo mejor desconocidas por usted. Empiece a formularse las preguntas correctas y corregir a tiempo esos errores en los que podría estar incursonando sin quererlo en la crianza de sus hjos. Y que son de lamentar: 

Se hace patente al iniciarse en estos conceptos que por lo general estas trabas surgen de la falta de información. Cuando el padre comienza a enterarse y comprender algunos mecanismos humanos, y comienza a aplicar las técnicas adecuadas y a abandonar las anticuadas, los problemas se resuelven con mayor gracia y con mayor satisfacción para todos. Al parecer, la falta de perfección, los altibajos parecen asustar a muchos mayores y toman medidas apresuradas, no siempre las mejores. Si en lugar de recurrir al remedio químico se le da una oportunidad al ocio, al juego, a la palabra y al gesto bien aplicados, incluso al remedio emocional, estos padres preocupados se verían muy gratamente aliviados; se llevarían sorpresas maravillosas ante el progreso natural que observarán en sus hijos.

Cuando les pedimos a los padres preocupados que recuerden en su época estudiantil esa asignatura que tanto le costaba asimilar para detectar ahora, a la distancia, algún detalle reforzando la dificultad invariablemente todos encuentran uno. O bien el aula era muy oscura o muy fría, o alguna característica en la personalidad del profesor, o los compañeros hostiles, o un sinfín de etcéteras bastante manejables. 

Soy hombre, nada humano me es ajeno (Séneca)

Si alguna vez usted falló en su rendimiento porque en su casa reinaba un clima imposible y se sentía indefenso o sin recursos para revertir las cosas, si se mostraba indiferente porque se le había muerto el gato, o porque sabía que en breve tiempo habría de mudarse, estará de acuerdo en que los problemas de aprendizaje son el resultado de un disturbio emocional. Y espero esté de acuerdo en que los sedantes comunes solo complicarán más las cosas no solo impidiendo la libre expresión de la emoción (una descarga saludable) sino que provocando atrasos adicionales a esa mente de por sí fatigada. 

Tome por caso a esa persona que se encuentra hablando fluido un idioma extranjero;  y en el momento en que se da cuenta de lo bien que lo está haciendo, o cuando alguien se lo señala, le aparece el bloqueo y no puede seguir hablando. ¿Significa esto que no se puede concentrar? ¿O que tiene problemas para la expresión verbal? Y si acaso para esta persona hablar bien el idioma extranjero es excesivamente importante y estalla en llanto y frustración, ¿significa esto que sufre de pánico escenario, o de inhibiciones que reclaman medicación?

Si la respuesta es afirmativa, entonces: ¿Qué tipo de medicación elegiría usted si esta persona fuese su niño?

Por el bien de los niños, piensen los padres dos veces antes de someterlos a medicación innecesaria.

Las enfermedades psicosomáticas y los síntomas recurrentes se verían reducidos al paso rápido en el que hoy se multiplican los casos de niños diagnosticados con trastorno de atención; niños que terminan siendo medicados con fármacos psicotrópicos con efectos colaterales que alteran la mente. Crece el uso de drogas psiquiátricas al mismo ritmo con que disminuye la duración de una consulta; en menos de 15 minutos y a la ligera se diagnostica y se droga a los chicos contra la hiperactividad, ansiedad, dispersión, depresión, compulsiones. Esa batería de males que a diario se multiplican efectivamente se pueden -- y se deben – evitar. 
Nuestra propuesta consiste en ofrecer un completo programa de Educación Emocional a Padres y Educadores.  

Según nuestra experiencia, los problemas de aprendizaje se inician por lo general a partir de turbulencias emocionales: miedos, inseguridades, celos, nerviosismo. La mayoría de ellas ceden rápido y se mitigan con el buen uso de la palabra. Cuando la palabra sanadora brilla por su ausencia, tensiones de cualquier grado y color emocional se van presentando con múltiples derivaciones en el cuerpo físico y en el área de las conductas que en nada colaboran con el desarrollo favorable del estudiante. En muchos casos, a los padecimientos se agregan la confusión, culpa, vergüenza y sentimiento de indefensión a quien los sufre. 

La dificultad para concentrarse es a menudo, el resultado lógico y esperable. Irritabilidad, desestabilidad ante los exámenes, jaquecas, descomposturas figuran entre las manifestaciones más comunes. La personalidad en formación se ve perjudicada grandemente ante la falta de una palabra de alivio. Su personalidad corre el riesgo de aprender a hacer traducciones psicosomáticas ante los problemas, las angustias y las situaciones de desafío.

Lamentablemente, estos problemas suelen estar directamente vinculados con el clima emocional en el hogar: los problemas de aprendizaje pueden ser tanto la consecuencia de problemas en el hogar como repercutir mal en él. No solamente los atrasos en la escolaridad sino fundamentalmente penas y sufrimientos innecesarios son superados completamente cuando se brinda el tratamiento adecuado a la emoción. Más frecuentemente de lo que se quisiera, las maneras elegidas por los mayores para forzar al estudiante a rendir mejor, a poner empeño en el estudio encuentran la respuesta contraria a la que buscan. La educación emocional bien entendida y aplicada cotidianamente, conduce hacia progresos que la fuerza de voluntad jamás conseguirá

Padres y educadores experimentarán auténtico alivio en sus esfuerzos por ayudar a un alumno a prosperar en sus estudios; el BiblioLab les ofrece las herramientas para confirmar con agrado que resolviendo los problemas desde la raìz (emocional), los progresos en cualquier área de interés, son la consecuencia inevitable. La educación emocional ofrece respuesta y recursos sólidos para enfrentar este desafío y sortear los escollos en el aprendizaje.

Una educación emocional que cumpla en enseñar a detectar los cielos emocionales cubriendo a las personas en distintos momentos de sus vidas les permite no solamente entablar un diálogo más fluido con sus mundos interiores sino que favorece las relaciones interpersonales ya sea con sus pares o con sus mayores. Demasiados hogares y aulas se verían favorecidos con solo enseñar algunas pistas para dar lectura correcta a los sentimientos y a los síntomas como consecuencia, por ejemplo, de modos de hablar y de hablarse, de mirar y mirarse. Clarificaciones oportunas no solamente generarán ese tan ansiado alivio, reflejarán sin rodeos mejoras en el desempeño escolar del hijo, mejoras para la familia, en el ámbito social, y eventualmente, en el laboral.  

Si usted sospecha que se encuentra poniendo trabas al aprendizaje de su hijo,  **Regístrese al BiblioLab y comience a andar un camino diferente. Conseguirá pautas para educar mejor; obtendrá conceptos útiles para impulsar un saludable desarrollo intelectual; para comprender a su hijo en sus emociones, para ayudarlo a descubrir capacidades latentes de su joven personalidad y cuyas explosiones emocionales solo indican su necesidad de guía confiable y adecuada formación. 

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