¿Gerente o terapeuta?

Como líder de una organización ¿te encuentras obligado a pasar más tiempo apuntalando a  empleados problemáticos que abocándote a tus tareas para alcanzar las metas y objetivos de tu organización?

¿Comienzas el día y repasando la larga lista de tareas pendientes y al final del día te encuentras mirando exactamente la misma lista? Como buen colaborador de tu empresa, ¿terminas llevándote el trabajo a casa para tenerlo listo al día siguiente?

¿Que pasó? 

En lugar de ser productivo y obtener resultados, pasaste tu día arbitrando conflictos de tus empleados, atendiendo a las quejas de los miembros del equipo, viendo cómo se culpan unos a otros, y tratando de ser ecuánime con todos. 

Desgastante, ¿verdad?

Múltiples factores emocionales pueden convertir a empleados potencialmente brillantes en francos erosionadores de la productividad.  Y no tardas en darte cuenta de que también tú estás corriendo riesgos serios pues los problemas ajenos, las diferencias que aparecen en los equipos de trabajo, más tarde o más temprano contribuirán de manera significativa a elevar el índice de estrés en tu vida, y a bajar tu nivel de rendimiento. 

Si llegaste a un punto en el que realmente, REALMENTE, odias tener que lidiar con ese tipo de empleados que se chupan toda tu energía y desperdician tu día, puede que nuestros servicios te resulten interesantes.  Si estás harto de un problema de larga data, que parece ya no tener solución, significa que es hora de ir a la pesca de enfoques nuevos, pues solo forzando una mirada nueva se encuentran esas soluciones novedosas a los problemas de siempre. 

Para superar una traba, o para evitarla, llega un punto en el que se hace inevitable tomar al toro por las astas:  cuando se trata de lidiar con personalidades difíciles, desafiantes, ya sea jugando el papel de víctima o abusando en la forma que lo haga, el gerente necesita cambiar su rol de terapeuta, árbitro o consejero espiritual, sea rígido o ultra-flexible, sea comprensivo o todo lo contrario. Debe cambiar radicalmente su actitud para poder cumplir a pleno con sus tareas de liderazgo.

Si sientes que ya probaste todo y te desanimas porque no encuentras solución a tu problema, señal de que habrá que esforzarse por cambiar la solución. O por cambiar el problema. Porque va a sorprenderte observar que en la mayoría de los casos hay en los problemas de relación un aspecto poco atendido y que es la semilla germinal de los problemas que aparecen en la superficie. 

Se trata del problema emocional.

Nuestro sitio web ofrece pistas para recuperar el control de tu vida, aumentar la productividad, disminuir el estrés y traer más alegría a tu vida y tu trabajo.

Y a la vida personal y laboral de tu equipo de trabajo. 

Léetelos sin chistar

Cuando se intensifican los conflictos y desacuerdos en el ámbito laboral, tienen que ser manejados a tiempo.  Cuanto más dure el conflicto, peor será.  Y para abordarlos de manera efectiva, nada hay como el equilibrio emocional.

Siempre que busquemos superar un desafío en el trabajo, lo haremos mejor en medio de la mesura, la lucidez, la ausencia de celos, miedos, o sentimientos discordantes en el equipo. Como gerente, necesitas que tus empleados se encuentren en condiciones óptimas de colaborar y de desplegar sus habilidades necesarias para trabajar bien con los demás favoreciendo los objetivos de la empresa.

Esto que es algo lógico de esperar, es difícil de conseguir. NO lo conseguirás sólo porque se los pidas. No conseguirás colaboración solo porque las necesites por más elocuente y razonable que sean tus palabras. No lo conseguirás si te rodean personas emocionalmente tóxicas. Debes ayudarlas primero en la emoción para conseguir de ellas toda la comprensión, la discusión potable. Y eventualmente, toda su colaboración.

El empleado emocionalmente equilibrado, observará mejor y estará de acuerdo en que hay un problema a resolver. Posiblemente esté abierto al debate y buscando resolver los problemas en equipo.

Siempre con los empleados emocionalmente equilibrados el líder de grupo se encontrará en condiciones más potables de pedir ideas, o sugerir maneras diferentes de trabajar. Con empleados emocionalmente equilibrados es más fácil construir y promover el trabajo en equipo, consolidar un grupo de trabajo fuerte de cara al futuro. Es más directo el camino de conseguir beneficios para todos.

Atendiendo sabiamente a las emociones que se manifiestan en tu equipo de trabajo, estarás trabajando la mitad del tiempo para resolver y el doble de tiempo para crear y progresar.

A no desesperar: Existen recursos prácticos para tender sabiamente a las emociones y obtener resultados palpables en cuestión de días. En nuestra plataforma te enseñamos las pautas del coaching y de las Flores de Bach. Si no los has probado ya, dales una oportunidad. Evitarás el doble de problemas que hoy te atormentan y obtendrás el doble de satisfacciones en tiempo récord.

Piensa en todas esas cosas desagradables que te pasan por dentro cada vez que tienes que enfrentar a un empleado difícil. Todas esas cosas que te pasan en el cuerpo y la mente son producto de tus emociones, de tus visiones, de tus miedos, aversiones y ambiciones. Y sin poder evitarlo un cúmulo de pensamientos odiosos te surgen a lo largo del día y de la noche que interrumpen tu trabajo y pueden arruinar tus ratos de ocio.

Ya lo probaste y ya estás al tanto: tratar de evitar los encuentros difíciles no es el mejor camino. La persona negativa y sus problemas continuarán ejerciendo su influencia dañina.  

No cargues bolsas que no son tuyas; te dolerá algo más que la espalda. El gerente terapeuta experimenta el búmeran de su propia actitud comprensiva. Se muestra tan comprensivo que sus subordinados se sienten libres de  irrumpir en su oficina en cualquier momento, interrumpirlo en sus tareas para contarle sus problemas, para sembrar rumores, calumnias, preocupaciones y discrepancias. La oficina no es un lugar para ir a quejarse, o volcar problemas gratuitamente, sin presentar al menos una propuesta de solución.  Pero poner límites de un modo que no resulte cortante tampoco es tarea sencilla en algunos ámbitos laborales.

Si te cuesta ser claro con tus empleados puede que esta dificultad provenga de un prejuicio, de un miedo, de la lástima, de algún tipo de incertidumbre, o de cualquier tambaleo emocional que te haría muy bien detectar primero que nada para superar el problema completa y satisfactoriamente.

Para estos fines, no lo dudes: la educación emocional va a resultar un estupendo aliado de tu progreso.

No lo dejes pasar. Podrías correr el riesgo de hacerle perder a tu equipo recursos humanos valiosos por culpa de una emoción mal atendida. Te invitamos a leer más artículos que te ayudarán a evitar las soluciones apresuradas en esta plataforma. No te pierdas ni uno  

Hay centenares de miles de libros escritos sobre estrategias de liderazgo.  Se concentran en la creatividad, la intuición, el sentido de responsabilidad, de la identidad, de la importancia de delegar, de incentivar, de fomentar la gratitud y el espíritu de camaradería, de resaltar el sentido del trabajo, etc. Una rápida visita a nuestra plataforma basta para comprender que tales estrategias, consejos y tácticas,  caen en saco roto, no se aplican, o se aplican mal ante la turbulencia emocional en un grupo de trabajo. El clima laboral de la empresa es el primer factor a cuidar. De ello nacen genuinamente el entusiasmo, la alegría, las visiones compartidas, y los imprescindibles debates para aclarar lo que sea necesario aclarar.

 

Si estás constantemente perdiendo el tiempo tratando de gestionar tu fuerza trabajadora, apaciguando a tus empleados difíciles, posiblemente no estés resultando un líder eficiente y productivo para tu empresa. Podrás estar corriendo el riesgo de no estar generando los resultados que se esperan de ti y que junto con tu equipo son realmente capaces de producir. 

Las conclusiones apresuradas sirven de muy poco. Es posible que tus empleados no sean necesariamente malos empleados. En la mayoría de los casos, resulta ser todo lo contrario. Que tu equipo esté compuesto por individuos talentosos y técnicamente capaces y competitivos. Pero los genios no son personalidades fáciles y les cuesta compartir el estrellato. Si algo de esto te ocurre,  es el momento de darles a todos la posibilidad de gestionar sus propios desafíos emocionales y laborales, hacer que recuperen moderación, lucidez, tiempo y energía que inútilmente están tomando constantemente de vos.

 

¿Estás listo para el siguiente nivel de liderazgo?  

¿Conoces el tipo de liderazgo emocional y de entendimiento?  

 

El mundo convulsionado de hoy necesita como nunca antes, nociones al menos rudimentarias de liderazgo emocional. Un tipo de liderazgo que requiere coraje, empatía, comprensión y tendencia a la conexión pero con nosotros mismos primero para luego operar magníficamente con nuestros equipos y en pos de una meta compartida. A veces las buenas intenciones se interrumpen, se distorsionas o se boicotean. Así son los problemas humanos. 

Se necesita valor para mirarse en el espejo e identificar la propia vulnerabilidad, reconocer todas esas voces interiores a veces contradictorias y que con tanta naturalidad se aprende en nuestra plataforma. Incorpora a los integrantes de tu equipo a consultar nuestro trabajo y a absorber estas nociones tan útiles para el bien de la empresa y para el bien de la vida de cada uno de tus colaboradores.

Una vez que entendemos nuestra propia vulnerabilidad nuestra relación con los otros mejora en grado asombroso, en tiempo récord, y con esfuerzo mínimo.  Si somos capaces de reconocer nuestras propias vulnerabilidades entonces hemos dado un paso en el camino hacia el liderazgo bien entendido. Si buscas optimizar tu equipo de trabajo, dales a tus integrantes la oportunidad de conocerse y ayudarse.

 

En esta plataforma trabajamos con herramientas del Coaching, Programación Neurolingüística y Flores de Bach. Si tienes gente a tu cargo, dales una oportunidad de conocerse de un modo productivo; incentívalos a probar en sí mismos poderosos recursos para detectar la instabilidad emocional personal, y superarla sin dependencias. Notarás beneficios en el estado de salud mental y física. No más ausentismo por descomposturas; no más roces ni actitudes contradictorias. Aborda el mundo emocional con competencia; permite que un programa novedoso te sorprenda.