Los siguientes son algunos de los
conceptos vertidos por Edward Bach en la Conferencia de Wallingford pronunciada el día en que cumplió 50 años.
"La curación de los hermosos, puros y limpios
agentes de la naturaleza es seguramente el único de todos los métodos que
atrae a la mayoría de nosotros y muy dentro de nuestro ser más úntimo algo
resuena realmente como verdad, algo nos dice que éste es el camino de la
naturaleza y que es correcto.
En la naturaleza buscamos con confianza todas
aquellas cosas que necesitamos para mantenernos vivos: aire, luz, comida, bebida
y así en más, es improbable que la curación de nuestras enfermedades y
desgracias pueda quedar fuera de este gran sistema por el que se nos provee de
todo.
Vemos entonces que el tratamiento a base de hierbas
se remonta a los primeros tiempos conocidos por el hombre, que tanto por su
empleo como por su fama ha continuado durante todos estos siglos y en muchas
épocas de la historia ha sido el principal y casi el único método de
curación.
El sistema del cual se habla esta noche tiene
grandes ventajas sobre otros:
Todos los remedios se hacen a partir de bellas
flores, plantas , árboles de la naturaleza; ninguno de ellos es venenoso ni
puede provocar algún daño, no importa cuánto se tome.
Son apenas 38 remedios, lo que significa que es
sencillo dar con la hierba correcta.
El método para elegir los remedios que deben
tormarse es bastante sencillo como para que lo comprenda la mayoría de las
personas.
Las curaciones obtenidas fueron tan maravillosas
que sobrepasaron todas las expectativas, tanto de aquellos que implementaron
este método como de los p acientes que de él se beneficiaron.
Estas hierbas han tenido éxito una y otra
vez, donde otros tratamientos fracasaron.
La prevención es mejor que la cura, y estos
remedios nos ayudan de manera maravillosa a estar bien, a protegernos de la
amenaza de cualquier cosa desagradable.
Pensemos ahora en quienes ya están enfermos desde
hace un tiempo o lo han estado por mucho tiempo. Ellos también tienen razones
para guardar esperanzas, tanto de mejoría como de recuperación.
Ningún hombre tiene derecho a resignar esperanzas
por sentirse completamente saludable y armonioso.
No debemos permitir que una persona se asuste por el
nombre dado a cualquier enfermedad. Antes de todo ¿qué es un nombre?. Además,
no existe enfermedad que por sí misma sea incurable.
La base del tratamiento es el mismo en todos los
casos, sea una enfermedad grave, de larga duración, sea una levo o corta, sea
una que apenas esté perturbando al individuo. Porque aunque un enfermedad ya
esté afectando a la persona hace algún tiempo, ésta sigue manteniendo su
carácter, sus emociones, sus deseos, esperanzas , ideas, gustos, aversiones,
amores, pasiones, etc.
Lo que importa observar cómo le afecta al paciente
su realidad. Si hay depresión, falta de esperanzas en una mejoría, miedo a
empeorar, irritabilidad, necesidad de compañía, deseo de estar solo y en
silencio, y de acuerdo a los distintos estados de ánimo es preciso reflexionar
para elegir el o los remedios adecuados."
1-
que todos los remedios se hacen con hermosas plantas y árboles de la
naturaleza, y que ninguno de ellos puede ser nocivo o dañino.
2-
que sin saber de medicina se puede comprender su uso tan fácilmente que pueden
utilizarse en el hogar.
Piénsese
un momento en lo que esto significa. Entre nosotros, en casi todas las ciudades
y pueblos, siempre hay alguien que en mayor o menor medida tiene el deseo de
ayudar en la enfermedad, de ser capaz de aliviar a los que sufren y curar a los
enfermos, pero por distintas circunstancias le ha sido imposible llegar a ser
doctor o enfermera y se ha sentido incapaz de llevar a la práctica su deseo o
su misión. Estas hierbas ponen en sus manos la posibilidad de curar a su propia
familia, a sus amigos y a todo el que esté a su alrededor.
Edward
Bach
"El amanecer de un mejor arte de curar
está cerca"
Las
enfermedades realmente fundamentales del hombre son los defectos tales como el
orgullo, la crueldad, el odio, el excesivo amor a uno mismo, la ignorancia, la
inestabilidad y la ambición. Dichos defectos son las verdaderas semillas de la
enfermedad.
La
enfermedad es en esencia, el resultdo del conflicto entre el alma y la mente, y
nunca será erradicada excepto mediante el esfuerzo espiritual y mental. La
enfermedad es la última etapa de una causa, la última etapa de un desorden
mucho más profundo.
...No
hay razón para deprimirse. La prevención y la cura pueden lograrse si se
descubre el error dentro de nosotros mismos y se elimina la falta mediante el
sincero desarrollo de la virtud que la destruirá ; no se trata de combatir el
error sino de dar lugar a la virtud opuesta, de tal modo que limpie nuestras
naturalezas quitándole todo rastro destructivo.
Por
los principios mismos y por su misma esencia, la enfermedad puede ser tanto
prevenida como curada y es tarea de los curadores espirituales y de los médicos
el darle al que sufre , además de los remedios materiales, la posibilidad de
abrirse al conocimiento acerca del error de sus vidas, y a la percepción de la
manera en la cual estos errores pueden ser erradicados y así conducir a los
enfermos de vuelta a la salud y a la alegría....Todo lo que debe hacerse es
encontrar lo que está mal en nuestra naturaleza y tomar la planta
correspondiente.
Lo
que conocemos como enfermedad es la etapa terminal de un desorden mucho más
profundo, y para asegurar el éxito completo del tratamiento es obvio que no
será totalmente efectivo lidiando sólo con el resultado a menos que se
elimine también la causa básica.
La
mente comprensiva sabrá bien de todo esto, y ojalá haya un número suficiente
de individuos de mente comprensiva, que no hayan sido afectados por las
tendencias científicas, y que utilicen estos dones de Dios para el alivio y la
bendición de aquellos que los rodean.
Que
la simpleza de este método no los aleje de su empleo.